Escondido entre las abruptas sierras del Sistema Ibérico se ubica este antiguo conjunto monasterial del siglo XII, con un perfecto equilibrio entre la estética, la comodidad y la historia. A través de espectaculares corredores gótico-renacentistas se accede a sus 62 habitaciones, que en un pasado fueron las celdas de los monjes cistercienses, totalmente remodeladas ofreciendo maravillosas vistas al parque natural y al patio del claustro. La elegancia de la arquitectura antigua original armoniza con las comodidades de hoy, creando un perfecto equilibrio entre la intimidad y un esmerado servicio.