Atravesar el umbral de este hotel representa para el viajero recibir el cobijo de dos siglos largos de historia en la que fuera casa hidalga de los Septiem, construida a mediados del siglo XVIII, posteriormente botica, llegando en una época a pertenecer al monasterio, hasta que la «Casa Grande», se convierte en hotel para ofrecer al visitante el gozo de una excelente gastronomía, y el bienestar del reposo en el marco de un edificio de estilo barroco por fuera y noble por dentro. Una exposición permanente de dibujos y miniaturas medievales nos transporta al entorno monumental de su emplazamiento, a la sombra del Monasterio de Silos, a la riqueza cultural de sus alrededores: Covarrubias, Caleruega, Peñaranda, y a los magníficos parajes que le rodean óptimos para el ejercicio del senderismo, actividades al aire libre y para disfrutar del contacto con la naturaleza en cualquier época del año.